Joana Cera

EL PROYECTO

ESCULTURA, ESCRITURA

Conversaciones con Pasquino.

Mi proyecto de escultura tenía dos vertientes, ambas relacionadas con la escritura. Las esculturas parlantes de Roma y la tabula cerata: tablilla de cera romana para escribir.

Las esculturas parlantes tienen su origen en una escultura muy deteriorada del siglo III a.C. encontrada en Roma, apodada “Pasquino”. Los ciudadanos del 1501 empezaron a utilizarla para colgar en ella escritos contra el poder, en los que decían lo que se callaban por peligroso; de ella proviene la palabra “pasquín”.

La cera de abeja era mi materia escogida para una instalación previa que realicé en una colectiva organizada por la Fundación Joan Miró de Barcelona sobre el tema de las abejas y su problemática situación, titulada Beehave. En la investigación sobre sus usos me topé con la tabula cerata, una motivación perfecta para querer venir a Roma.

Pasquino es un tema apasionante, podía dar pie a todo tipo de desarrollos, desde el más político al más formal: piedra empapelada de poemas y epigramas además, piedra poeta, escultura y voz.

El Pasquino de mi proyecto se convirtió en un ser profético que recupera su propia voz para contarle a la artista lo que todavía está oculto o por llegar. Acabé encarnando mi propio tema: Conversaciones con Pasquino. Perdí la materia que habló. Éste ha sido un proyecto de escultura que se quedó sin cuerpo y se preguntó si un cuento podía ser entendido como una escultura de voz.

En Roma pude reconocer que Pasquino y la tabula cerata hablaban de lo mismo: la necesidad de hacer tabula rasa.